26 nov. 2011

ETSAC, qué ganas de perderte de vista

Tengo un calendario pegado en la pared, frente a mí, con dos fechas marcadas a modo de "deadline", la fecha de entrega de documentación del PFC (proyecto fin de carrera) y la fecha de defensa de éste.

Este será, espero, mi último año en la ETSAC. Tengo ganas de perderla de vista, es triste, pero es así, tengo ganas de perder de vista el edificio donde he estudiado la última década de mi vida.

Ayer, tres compañeros de la escuela de Alicante, presentaron sus PFC, sus notas fueron bien merecidas, trabajaron duro para ello y su escuela les recompensó con un 8, un 10 y una matrícula de honor.

Cuando la gente sabe que el trabajo duro y el esfuerzo se premia adecuadamente, suele dar lo mejor de sí, y por eso, en la escuela de Alicante (como en otras) esas notas no son excepcionales.

Desde que empecé con mi PFC, he perdido la cuenta de las veces que compañeros me han dicho "concéntrate en acabar, no vale la pena trabajar de más, al final la nota va a ser la misma", e incluso desazonadores "yo con un cinco raspado me conformo, con tal de que no me suspendan".
Y no es que seamos vagos o que tengamos menos nivel que en otras escuelas, esta desgana se la debemos, única y exclusivamente a la ETSAC.

En este año, asistí a una exposición de PFC en la que felicitaron a la alumna por su trabajo investigador, por el esfuerzo extra que había hecho para entender las necesidades específicas de su proyecto, por lo bien pensados y resueltos que estaban todos los aspectos, por lo mucho que había hecho aprender al tribunal con su ejercicio... nota final: un 6. A otra compañera, la felicitaron por haber hecho un proyecto de gran nivel teórico, muy culto y sensible con su entorno, le dieron la enhorabuena por su trabajo... nota final: un 6. En la última convocatoria, la de septiembre, si no recuerdo mal, la nota máxima fue un 8'5, en una lista donde los 5 y 6 eran mayoría.

En la ETSAC, los 9 son tan excepcionales, que en cada convocatoria que hay uno, es noticia, y los pocos 10 que ha habido desde que yo estoy aquí se comentan como si de milagros se tratase.

No entiendo mucho de docencia, pero creo que la capacidad para motivar a tus alumnos debería ser indispensable, la gente rinde mejor, trabaja más feliz y se esfuerza por conseguir llegar a la excelencia cuando sabe que su trabajo se va a valorar de manera justa. Y en ese sentido, la ETSAC suspende estrepitosamente, es un lugar triste, y gris, y no sólo en su aspecto físico. 

La sensación que me llevo, es que en unos meses me voy a ir de una escuela que no valora el tremendo potencial de sus alumnos, que se vanagloria de que sus notas sean bajas porque eso implica una supuesta exigencia superior, y por lo tanto un prestigio que sinceramente yo no acabo de ver por ningún lado. Una escuela que nos hace acabar desganados. Una escuela que con su actitud nos deja en situación de desventaja inmerecida para futuras oposiciones, másters, doctorados y premios académicos donde, desgraciadamente, sólo se van a fijar en un número.

Enhorabuena, ETSAC, puedes estar orgullosa de tu influencia.

7 comentarios:

RBV dijo...

Por fortuna o por desgracia... también aplicable a la #ETSAG

¿Tanto miedo les damos a esos pseudodocentes? ¿Tan inútiles son como arquitectos que están convencidos que les quitaremos los pocos clientes que tengan? ¿Tanto les cuesta reconocer que todos aprendemos de todos y nadie sabe más que nadie?

En fin...

etringita dijo...

Justo iba a decir lo mismo que Víctor, que si las siglas las cambiamos por ETSAG este post sirve exactamente igual para nosotros. Si te sirve de consuelo, no eres la única con esas sensaciones.

Mucho ánimo.

Doctora dijo...

Pues a mí me parece que es un sistema de lo más adecuado. Así cuando os pongáis a trabajar y nadie os valore ya estaréis acostumbrados a esa sensación tan frustrante y os costará menos adaptaros a la vida laboral :)

Arquitex dijo...

Desde la ETSAG, muchisimo animo!

Y si sirve de consuelo, yo creo, o quiero creer, que aunque ,como en mi escuela, el trabajo no se valore; los conocimientos que uno adquiere nos permitirán en un futuro saber enfrentarnos como arquitectos de "10" a cualquier situacion que se nos plantee (si bien esa no sea la nota que nuestros docentes nos den)

Anónimo dijo...

A arquitex:
Lo triste es que los conocimientos que adquirimos en la escuela son ridículos, no se si los profesores o no quieren que sepamos o directamente no saben. Las estructuras son de risa, las construcciones son para aficionados, es triste.

saludos de la etsag

panoplia dijo...

Y a otras escuelas también es aplicable :( es muy triste porque como dice "Anónimo" nuestros conocimientos dejan mucho que desear y como dices tú estamos en desventaja porque el 10 es para Dios el 9 para la perfección y el 8 para mi, de ahí hacia abajo es lo máximo que voy a puntuar....
Para "Doctora" le digo que el maltrato, porque lo que se sufre en muchas escuelas de arquitectura no es otra cosa que denunciable y demostrable maltrato no favorece a nadie por mucho que nos lo quieran vender como capacidad de aguante.
Ánimo a todos!!

Anónimo dijo...

Yo puedo estar contenta porque por fín he terminado en esa asquerosa escuela....la ETSAC!
Es una vergüenza una escuela así, podríamos hablar de determinados departamentos que son para dar de comer a parte.
uno de los grandes problemas es que en la escuela la mayoría de los profesores entran por enchufe y con el afán de ganar dinero y no enseñar al alumnado....es así de triste...de éstos últimos hay 4 contados.
Mi experiencia personal en el PFC ha sido para mear y no ehcar gota.....felicitación de 2 miembros del tribunal, el tercero se fue al baño durante tooooda mi defensa y la cuarta (la más inepta e ignorante) tuvo las santas narices de tener que plantear mi estructura en el departamento porque no la sabía calcular. Estructura que estaba calculada por una servidora, por un porfesor de academia, por la casa comercial y por mi tutor....y aún asi ha tenido los santos OO de decirme que se caía.......pero la tipeja no tuvo valor de preguntarme nada en la defensa, esperó a que saliera la gente de la sala e increparme sola en el aula....en fín.....ver para creer.....eso si, me llevé el 6 que regalaban en la vuelta de la esquina.....

Diana! me gusta mucho tú blog!!